La cocina está amueblada con muebles blancos clásicos y tiradores de metal oscuro. La encimera clara, de piedra o cuarzo, alberga un fregadero con grifo de estilo antiguo y una placa de gas. Encima, una campana extractora blanca empotrada y una repisa de madera sostenida por piedra. El suelo de baldosas en tonos neutros aporta continuidad.
A través de un arco se vislumbra el comedor, con una mesa de madera y sillas de diferentes estilos, iluminado por una lámpara de pie moderna, lo que crea un ambiente acogedor y funcional.
El baño tiene paredes blancas y azulejos beige. A la derecha de la entrada hay una ducha espaciosa con paredes de cristal y grifería moderna. Frente a ella, un mueble de lavabo de madera con un lavabo blanco y un espejo redondo. Cerca, un radiador blanco y una ventana de madera oscura. Incluye un inodoro y un bidé blancos de diseño moderno.
El comedor tiene un techo alto con frescos azules y grises. En el centro, una mesa de madera con un mantelito rojo y blanco y sillas de madera de diferentes estilos. Frente a la mesa hay un sofá verde oscuro, con dos lámparas modernas a ambos lados. En la esquina hay un mueble de madera oscura.
El dormitorio tiene un techo alto con un fresco circular. Las paredes blancas y el suelo claro crean un ambiente luminoso. En el centro, una cama de matrimonio con estructura de metal negro y sábanas blancas. A los lados, mesitas de noche con lámparas modernas y toallas. Frente a ella, un armario blanco de dos puertas y un fresco en tonos cálidos.
El mobiliario, escaso pero funcional, crea un ambiente tranquilo y acogedor.