MIRANO: a pocos minutos de la plaza de Mirano, donde la vida fluye a buen ritmo entre cafés y tiendas históricas, existe un lugar donde el tiempo se ralentiza y la naturaleza vuelve a ser la protagonista. Aquí, inmerso en la auténtica tranquilidad de la campiña véneta, se alza un caserío que cuenta historias de tradición, calidez y belleza.
Hábilmente restaurada con un cuidadoso trabajo de conservación, esta casa rústica conserva el alma de las casas de antaño: chimeneas de época que calientan el ambiente, vigas vistas con tejas originales, suelos de terracota y ladrillos vistos que hablan de autenticidad. Cada detalle se ha mejorado para mantener intacto el encanto original, combinando elegancia y confort contemporáneo.
La zona de estar da la bienvenida con habitaciones amplias y versátiles, diseñadas para vivir y compartir. El salón, embellecido por un gran ventanal, se abre en una evocadora doble altura que amplifica la luz y la respiración, creando un diálogo continuo entre el interior y el exterior. La luz natural se convierte en protagonista, acariciando las superficies y haciendo que cada momento sea especial. En la planta baja, una habitación/sótano ideal como estudio o espacio creativo, un trastero con lavadero y un baño con ventana completan las estancias con funcionalidad y discreción.
La zona de noche ofrece intimidad y confort con dos dormitorios dobles y un baño con ventana. El altillo, que da a la zona de estar, es un espacio con un carácter único: puede transformarse en un tercer dormitorio, un estudio inspirador o un retiro personal donde encontrarse a uno mismo. En el exterior, la propiedad se abre a unos 4.000 metros cuadrados de jardín privado, un rincón verde donde se respira libertad y silencio, así como a otros 5.000 metros cuadrados de terreno agrícola colindante. Un espacio precioso, perfecto para los que sueñan con caballos, un paddock, un pequeño refugio o simplemente un auténtico contacto con la naturaleza.
Privacidad absoluta, horizontes abiertos, cielos que cambian de color al atardecer. Aquí no sólo se compra una casa, sino un estilo de vida: la serenidad del campo a pocos minutos de los servicios, la calidez de la tradición combinada con el confort moderno (calefacción por suelo radiante y climatización), la sensación de vivir en un lugar que sabe acoger y proteger. Un verdadero oasis de paz, donde cada día puede convertirse en extraordinario.