La esencia del lujo ya no es la posesión, sino el «más allá».
A pocos minutos en barco de Grado, donde el tiempo parece haberse detenido, descubrimos este oasis privado en la laguna. No es solo una propiedad: es todo un ecosistema de paz y privacidad absoluta, inmerso en ese «lugar del alma» tan querido por Pasolini.
La arquitectura reinterpreta la tradición lagunar con tres estructuras independientes, rediseñadas para ofrecer una experiencia residencial fluida y discreta. El Casone Padronale alberga un salón íntimo y la suite principal, mientras que el Casone degli Ospiti cuenta con una zona de dormitorios dedicada a garantizar la máxima privacidad.
El corazón de la isla es el Casone Conviviale, un edificio espectacular con cocina y comedor para celebrar recepciones exclusivas. En el exterior, la zona de descanso frente a la laguna ofrece unas vistas inigualables del perfil de Grado y unas puestas de sol que parecen pintadas sobre un lienzo.
Disfrutar de esta propiedad significa también gozar de una autonomía total, tanto energética como hídrica, y tener el privilegio de contar con un coto de pesca privado, en perfecto equilibrio entre el espíritu «salvaje» y el confort contemporáneo.
El acceso es exclusivo, solo por mar a través de un embarcadero privado, a pocos minutos de la vida social de Grado. Se respira el ambiente cinematográfico de la cercana Mota Safon, famoso escenario de la película «Medea», protagonizada por Maria Callas.
Una oportunidad única en el mercado internacional, dirigida a visionarios e inversores, ideal como residencia de alto standing o para el desarrollo de un refugio boutique con encanto. Desconéctate del mundo y atraca en tu sueño.