En pleno centro histórico de Lecce, con vistas a la Piazzetta Arco di Prato, se alza uno de los palacios nobiliarios más célebres del siglo XVII en el Salento: una mansión que ha atravesado cuatro siglos dejando huella en libros de arte, revistas e ilustraciones locales y nacionales, consagrada en el imaginario colectivo como emblema de la arquitectura barroca de Apulia. Su perfil inconfundible —la galería con balaustrada y arcos, el original balcón angular con ménsulas y la monumental puerta de madera coronada por el escudo de la familia Costantini — la distingue en todo el perfil urbano del casco histórico, convirtiéndola en una pieza única en el panorama del patrimonio arquitectónico del Salento. En su interior, la mansión revela toda su extraordinaria calidad: bóvedas estrelladas, estancias de proporciones nobiliarias, suelos históricos y una sucesión de espacios que evoca el ritmo cadencioso de las grandes residencias aristocráticas del sur. Cada elemento de hierro forjado —desde las famosas escaleras helicoidales hasta las barandillas de la galería— lleva la firma del maestro herrero Antonio d’Andrea, cuyas obras están documentadas y reproducidas en las publicaciones de arte más prestigiosas de la región, lo que confiere a la propiedad un valor histórico y artístico que va mucho más allá del valor inmobiliario. El palacio se distribuye en varios niveles, con una distribución generosa y articulada: una planta noble de 325 m² con salones dobles, comedor, salones de recepción y vistas privilegiadas a la plaza; una planta baja de 270 m² con espacios de gran versatilidad; y una terraza panorámica con vistas de 360° sobre los tejados y los campanarios de la ciudad, con una superficie de 25 m². Para completar unas prestaciones muy poco habituales en el contexto del centro histórico: tres entradas independientes, un garaje privado de 40 m², bodegas históricas subterráneas de 80 m² y un patio interior —un tesoro suspendido entre las agujas y los campanarios de la ciudad vieja, con vistas al silencioso teatro de los tejados de Lecce. Una propiedad de esta envergadura histórica, artística y arquitectónica sale al mercado en contadas ocasiones. Para quienes no solo desean adquirir un inmueble, sino formar parte de la historia de Lecce.